Mostrando entradas con la etiqueta Sátira. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sátira. Mostrar todas las entradas

28 de enero de 2016

Un 'flaco' momento de libertad de prensa

Portada de una edición en el primer año de La Flaca. Fuente: Wikipedia
Con el triunfo de la revolución de 1868 o La Gloriosa, en España se pasa a vivir un periodo que se conoce como Sexenio Revolucionario. Es durante este transcurso de tiempo, hasta 1874 con la restauración de la monarquía borbónica, cuando por primera vez asistimos a una libertad de prensa sin precedentes en el país. Surgen numerosos periódicos y revistas de variadas temáticas, tanto conservadores como de corte progresista dando voz a la opinión de los que antes no se podían pronunciar.

De esta manera, tenemos casos como el de La Flaca. Una revista de carácter satírico, mayoritariamente, de tendencia política republicana y federal. Se publicaba en Barcelona entre el 27 de marzo de 1869 hasta el 3 de marzo de 1876. El coincidir con el Sexenio permitió tales publicaciones. En este periodo tuvieron lugar dos modelos de gobierno, ambos fallidos, los cuales no se dudaron en poner en tela de juicio: la monarquía parlamentaria, con el reinado de Amadeo I (1871-1873); y la Primera República Española (1873-1874). Como sabemos, esta etapa de la historia de España estuvo llena de suma incertidumbre y cierto caos político, ingredientes perfectos que se traducen en la publicaciones de estas revistas. Como cuenta de ello, hablaré de una caricatura que publicó La Flaca el 3 de marzo de 1873 titulada: ¿Cuál será?

3 de noviembre de 2015

'El Jueves' no viene de ahora

Retrato de James Gillray. Fuente: Wikipedia
La política es un concepto que trae consigo un sinfín de connotaciones. Estoy seguro de que la mayor parte de ellas son de carácter negativo, pues satisfacer a todo el mundo es una tarea imposible. Por tanto, no es de extrañar que seamos espectadores de una dinámica en la divulgación de opiniones, difundidas por los medios de comunicación, que se sustenta en un variado catálogo de críticas generadas por la pluralidad. Es decir, las generadas por argumentos a favor o en contra que suscitan cierto juicio. Pero no solo los de carácter político o ideológicos; los aspectos de la vida cotidiana son los primeros en verse discernidos.

El descontento, la indignación o simplemente la perplejidad ante un hecho que no agrada lleva a ciertos autores, movidos por un propósito moralizador, lúdico o meramente burlesco, a publicar historietas o crear ilustraciones extravagantes e irrisorias con el objetivo de que muevan la conciencia del pueblo o la desconcierte, en función de su postura. Hoy en día lo vemos muy claro en El Jueves. Sin embargo, en el siglo XVIII tenemos grabados y estampas satíricas en abundancia. Esto es debido a la gran tasa de analfabetismo vigente en la época y su respuesta: transmitir los mensajes, ideas o conocimientos mediante imágenes que pueden llegar a todos.