15 de diciembre de 2015

¿Los primeros analistas políticos?

Grabado de Javier de Burgos. Fuente: Página de José Lupiáñez
En la entrada de hoy vamos a trasladarnos de nuevo a principios del siglo XIX, en un momento en el que la literatura y la prensa cuentan con una efervescencia notable. Aunque todavía exista una tasa de analfabetismo considerable, no es obstáculo para que editores e imprentas independientes realicen publicaciones de casi toda índole; incluyendo los aspectos de la vida cotidiana. Obviamente, no podía faltar el ámbito que nos ocupa, y es por ello que he querido traer un ejemplo de lo que podríamos considerar "un diario" que trata, como muchísimos otros, la política. Por supuesto, no se estructura como lo entendemos hoy en día con tanto analista político -apelativo que se ha ido poniendo cada vez más de moda. Aunque se podría considerar como el precedente a todas las secciones de política en los periódicos actuales. Se trata de Miscelánea de comercio, política y literatura. 

Comienza siendo una publicación trimestral con diferente título, fundada en 1819 y cuyo redactor principal fue Francisco Javier de Burgos (1778 - 1848). Se hace diario a partir de junio de 1820, manteniendo la numeración, en el momento que es vigente la Constitución de 1812 -acabando el primer periodo absolutista de Fernando VII. Es cuando se inicia el corto Trienio Liberal (1820 - 1823). Habiendo sido suprimidas las restricciones que el rey impuso a la libertad de imprenta, De Burgos tiene la posibilidad de dar cabida en su periódico a artículos políticos y doctrinales, que engloba a los de carácter económico, comercial, histórico, cultural y literario que venía ofreciendo España, amén de noticias del extranjero, sobre los acontecimientos que se van produciendo.

3 de noviembre de 2015

'El Jueves' no viene de ahora

Retrato de James Gillray. Fuente: Wikipedia
La política es un concepto que trae consigo un sinfín de connotaciones. Estoy seguro de que la mayor parte de ellas son de carácter negativo, pues satisfacer a todo el mundo es una tarea imposible. Por tanto, no es de extrañar que seamos espectadores de una dinámica en la divulgación de opiniones, difundidas por los medios de comunicación, que se sustenta en un variado catálogo de críticas generadas por la pluralidad. Es decir, las generadas por argumentos a favor o en contra que suscitan cierto juicio. Pero no solo los de carácter político o ideológicos; los aspectos de la vida cotidiana son los primeros en verse discernidos.

El descontento, la indignación o simplemente la perplejidad ante un hecho que no agrada lleva a ciertos autores, movidos por un propósito moralizador, lúdico o meramente burlesco, a publicar historietas o crear ilustraciones extravagantes e irrisorias con el objetivo de que muevan la conciencia del pueblo o la desconcierte, en función de su postura. Hoy en día lo vemos muy claro en El Jueves. Sin embargo, en el siglo XVIII tenemos grabados y estampas satíricas en abundancia. Esto es debido a la gran tasa de analfabetismo vigente en la época y su respuesta: transmitir los mensajes, ideas o conocimientos mediante imágenes que pueden llegar a todos.

27 de octubre de 2015

Una lección de historia

Leopldo de Gregorio, marqués de Esquilache, de Giuseppe Bonito. Fuente: Wikipedia 
La semana pasada asistimos a un seminario en la universidad en el que participó el dr. José Luis Villacañas. Analizó el famoso Motín de Esquilache desde una perspectiva filosófica y reflexiva -que según nos contaba le ha provocado "confrontaciones" con los historiadores estudiosos del tema, que discrepan con él-. Dicho suceso tuvo lugar en Madrid en marzo de 1766, durante el reinado de Carlos III. El enfoque que toma para estudiar tal suceso tiene como objetivo manifestar como incluso siglos atrás, la "guerra de la información" era vigente. La conformación y el control de la opinión pública fueron aspectos a tener muy en cuenta en la gestación del motín; no solo centrándose -como hacen los historiadores, expone- en el suceso en sí.

El juego del poder y el contrapoder es algo que trasciende a nuestros días y se pierde en el enmarañado tejido del tiempo. Manuel Castells, en su artículo "Los Medios y la Política", nos traslada una visión de estos conceptos que demuestra que dependen de entre sí hasta el punto de amoldarse uno sobre el otro para mantener su lugar y provocar cambios o puntos de inflexión en momentos clave de la historia. Lo que ocurrió exactamente, como nos traslada Villacañas, en el Motín de Esquilache.

26 de octubre de 2015

Presentación del blog

Lo primero que os estaréis preguntando, probablemente, es sobre qué va a tratar este blog. Si conocéis esta recurrente expresión, el Jarrón Chino, es posible que ya os hagáis una idea y no iréis mal encaminados. Tanto para los que ya la conocíais como, sobre todo, para los que no, explicaré los derroteros por los que este blog se va a mover.

Pero es de mala educación no presentarse primero. Soy Jesús Vela, alumno de cuarto y último curso del Grado en Humanidades por la Universidad de Cádiz. Este blog pertenece a la asignatura de Literatura, Imagen y Medios de Comunicación, como actividad complementaria para la evaluación.

El Jarrón Socialista. Fuente: Periodista Digital
La expresión que da nombre a este lugar viene de aquella metáfora que usó Felipe González cuando se retiraba de la vida política. Decía que se sentía como un jarrón chino en un pequeño apartamento, que nadie se atrevía a tirarlo pero que molestaba en cualquier lugar donde estuviera. Ahora esta ingeniosa ocurrencia de nuestro memorable ex-presidente refleja muy bien la situación en la que se encuentra, pues cada vez que declara u opina no deja a nadie indiferente. Y es que no hace mucho hizo una afirmación bastante desafortunada que invita a pensar que quizás sería mejor que optara por una retirada total y sabática. Volviendo al concepto, nos encontramos que tan hondo ha calado en el imaginario de algunos medios que se puede ver su uso para definir los sucesos en otros casos, como hace unos meses hacía infoLibre.